Sicariato en Daule deja muerto en peluquería; vecinos exigen plan serio contra la violencia
El crimen ocurrió el 26 de mayo en la ciudadela Marianita 4. La comunidad pide a las autoridades municipales actuar ya para recuperar la seguridad pública.
La tranquilidad se rompió al mediodía del jueves 26 de mayo en el cantón Daule, cuando un centro estético se convirtió en la escena de un sicariato. Édgar Alexi Briones Hidalgo, de 35 años, apenas llevaba cinco minutos sentado en la silla de la peluquería Marbella, ubicada en las calles Boyacá y Jaime Roldós de la ciudadela Marianita 4, cuando los asesinos llegaron para arrebatarle la vida. El vehículo plomo con placa GSL-8269 en el que llegó la víctima había sido seguido desde temprano, según indican las primeras indagaciones.
El ataque fue sorpresivo y brutal. Aprovechando que la puerta del local estaba abierta, los sicarios sorprendieron al estilista que cortaba el cabello a Briones Hidalgo. Tras ordenarle «Ábrete», descargaron cinco disparos en la cabeza del joven hasta dejarlo sin vida boca abajo en el piso del establecimiento. La escena dejó consternación inmediata y una profunda sensación de vulnerabilidad en los alrededores.
Frente a este hecho, la ciudadanía no guarda silencio. Amelia Roldán, habitante del cantón, denunció que la ola de violencia está presente en todo el Gran Guayaquil y la provincia del Guayas, situación que advierte está acabando con la libertad para realizar actividades cotidianas. «Ya no se puede hacer nada y eso, como ciudadanos, nos pone mal», afirmó Roldán, exigiendo que los alcaldes se reúnan no para la foto, sino para ejecutar un programa real de recuperación del espacio público.
Mientras tanto, agentes de la Unidad de Muertes Violentas (Dinased) de Salitre y el fiscal Walter Jaramillo Lino trabajan en la investigación. Las autoridades están indagando sobre la identidad del vehículo que llegó al lugar para determinar los pasos previos del crimen. La justicia busca esclarecer los móviles de este atentado que, según los vecinos, refleja una inseguridad creciente que exige respuestas concretas y no solo declaraciones.